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lunes, 20 de enero de 2014

Motivación en la partida (II): El jugador.

Continuando con lo que hablé en el último post y raíz de los comentarios de la última entrada (motivación en la partida y recompensas) y alguna que otra conversación mantenida con los colegas con los que juego, me animo a lanzar una encuesta en el blog, sin fecha concreta de cierre y hasta que tenga un ratito para escribir las conclusiones de la encuesta. 

El objetivo es conocer la opinión de los jugadores y también de los directores sobre cómo tiene que ser una partida de rol en cuanto a participación. El principal motivo de estar escribiendo esto es la respuesta de uno de los compañeros "yo como jugador no tengo que preparar nada, tengo que ir directamente a disfrutar de la partida que ha preparado el máster". 

Esta respuesta, evidentemente me ha disgustado bastante. Como máster habitual creo que es clave que los jugadores se involucren, generando material, para que el máster lo pueda utilizar en sus partidas, con el fin de darles más color y lograr una mejor experiencia de juego. Se trata de aportar matices y es algo tremendamente importante. 

Llegados a este punto también resulta de gran importancia la capacidad del director para aunar toda la información que le han proporcionado los jugadores y encontrar un punto de equilibrio en el que pueda utilizar las tramas "para moder el culo" a sus jugadores pero sin tergiversarlas demasiado de tal forma que el jugador deje de identificarse con el contenido que ha creado.

Suerte la mía de poder escribir en mi blog, me he podido explicar lo que he querido en mi respuesta. Espero que las opciones de la encuesta sean suficientes y si no lo son, estamos a tiempo de añadir alguna, pero sólo lo sabré a través de los comentarios (guiño, guiño)

¡Que los dados os sean favorables!

EDIT: Creo que la encuesta no se ve bien sobre el fondo del blog, pero no tengo ni idea por qué sucede y no manejo tanto HTML como para meterme sin romper algo. Investigaré en los próximos días, pero de momento se pueden leer las preguntas seleccionándolas como texto. Esto son los típicos apaños del Castillo.

martes, 25 de junio de 2013

Cruzadas y Lores

Esta entrada es una disculpa. Simple y llanamente. Es una disculpa para la gente que habitualmente lee este blog y para la cual yo lo escribo y no he sabido estar a la altura de las circunstancias. 

Una de las cosas que más gustan de los blogs es su periodicidad. Yo mismo los utilizo para estar al día de la opinión respecto a los temas que me interesan y uno de esos temas, como resulta evidente es el rol.

He de decir que ha sido un año de puta mierda. Desde el 2012 por estas fechas hasta hace bien poquito ha sido todo puta mierda. De hecho me encanta decirlo, puta mierda. En lo personal ha sido complicado, pasando por muchos cambios y en lo profesional ha sido agobiante, mucho. Al final lo uno se ha mezclado con lo otro y así y el blog ha pagado porque ha sido de lo más cómodo de dejar desatendido (pero no ha sido lo único).

Me he saltado un par de Carruseles, algo que me fastidia bastante ya que es una de las iniciativas que más me gusta. Estoy bastante menos activo de lo que estaba en la comunidad de roleros del G+ que desde mi punto de vista está genial y hay bastante buen ambiente (además de algo de flame de vez en cuando, cosa que la hace más divertida). Sigo pero no participo los debates en Twitter y esas cosas, pero por suerte, no he dejado de jugar, aunque también han habido problemas en mi grupo habitual.

Hace un montón que no dirijo, eso es cierto. Más de lo que debería. Aquí entra el estado personal, que si no hay ánimo, no sale nada y hubo varias cosas que me acabaron minando el ánimo hasta el infinito negativo.

En las partidas que juego, empezamos con un intento multimáster, pero el asunto ha derivado de una forma bastante curiosa, de la que aprovecharé para hablar poco a poco, porque es ciertamente curioso.

En cuanto al mundillo, he seguido comprando, pero apenas leyendo, cosa que voy a cambiar. Además he tenido la suerte de recibir Holocausto Zombie, gracias a Laboratorio Friki con su concurso y la colaboración de Edge. Las primeras impresiones han sido cojonudas. Me ha parecido algo fresco y que tengo que mirar un poco más.

Por lo demás, aquí sigo, con muchas más ganas de dar guerra que nunca, redescubriendo la afición y con un gran proyecto entre manos, que espero que tome forma poco a poco, cuando yo este preparado, y que de momento, llamaré Proyecto J.

Muchas gracias por seguir allí, aquí, o más allá.

El señor ha vuelto a su castillo.


sábado, 30 de junio de 2012

La furia del cliente

Estos días estoy viendo como el cliente critica a la editorial. A todas las editoriales. A todos los productos. Y me encanta. Es algo que me parece necesario, porque como clientes tenemos voz y poder. En España es algo en lo que estamos muy atrás, como en la gran mayoría de las cosas importantes, pero en su momento hubo gente que se dio cuenta de todas estas cosas. Un ejemplo que he escuchado bastantes veces en clase es típico para ilustrarlo. En General Motors, una queja de un hombre que decía que no podía arrancar el coche cuando iba a comprar helado y en vez de fresa lo pedía de vainilla, llegó, a modo de coña, hasta uno de los máximos responsables. Todos los mandos intermedios se lo habían tomado a guasa, pero el jefazo lo mando investigar. Al final descubrieron un fallo importante en el diseño del motor y un problema en uno de los componentes que podía poner en peligro toda la mecánica. Todos los que habían dejado pasar la reclamación se vieron en la calle.

A parte de contar este ejemplo, porque me gusta y me apetece, a lo que quiero llegar es a lo importante de atender al cliente en condiciones. De tener una buena relación con él. El problema de todo esto es que el el rol es un mercado diferente. Aquí prima mucho del coleccionismo, el hype, el lujo y lo bonito. Ya no solo el rol, si no todo lo friki en general responde a este esquema.

El problema es que como clientes, no nos damos cuenta de esto muchas veces, y tenemos la discusión por el precio de Danza de Dragones o la que hay por la entrevista a Edge en ERDSO. Son ejemplos claros de un cliente que se revela y que da su opinión. El problema viene cuando no todos sabemos usar las formas y la violencia llama a violencia. Se pueden decir las cosas de muchas maneras, y actuar de otras tantas. He pagado 49 machacantes por poder leer de los primeros un libro. Y tengo claro que el libro, por lo que es, por la tinta, por los dibujos y el cartón de las portadas no vale más de 10 o 15 euros. Tengo claro que la diferencia va en ser de los primeros en leerlo. De que en las solapas ponga primera edición y soy consciente de ello. ¿Y por qué lo he pagado? Porque me ha dado la gana de darme el capricho. Ni más, ni menos. No me considero tonto por ello, ni me siento engañado. Lo que si tengo claro es que soy un caprichoso y un poco manirroto.

Nadie está obligado a comprar nada, y gracias a los dioses, en internet la cultura es libre. Si querías leer Danza en castellano antes de que saliese te lo descargas. Si no quieres comprar a los de Edge porque son unos capullos no les compres. Lo que no se puede es estar tocando los cojones y según que formas. De verdad, ¿a alguien le extraña que haya las faltas de ortografía que hay en la primera tirada de Danza? Es normal. Son errores que se cometen, difíciles de revisar cuando los plazos aprietan, que pasan desapercibidos y que se corrigen en las siguientes ediciones. Si alguien es capaz de escribir varios millones de palabras sin un solo error, esa persona es un portento.

¿Qué queremos saber cuanto cuesta todo de forma pormenorizada? Tendríamos que llegar a conocer el sueldo de cada uno de los implicados al dedillo. Ahora G. R. R. Martin es millonario, lo único que ha hecho es vender una historia y escribir cuatro letras. ¿Por qué ese tío es millonario y el que se pasa la vida picando piedra no? Hasta un mono podría hacerlo igual o mejor.

Cada día hay más gente que dice que se siente estafada cuando compra, pero pagar 1€ o 10€ por una manzana depende del que lo paga y no del que lo vende. Esto es un principio económico básico. Si tu estás dispuesto a pagar lo que yo quiero cobrar, hay negocio. Punto. Pero no sólo eso. Está la posibilidad de devolver la compra. Te compras algo, no te gusta y lo devuelves. Ya está. El otro día hice un pedido a Dracotienda y uno de los libros llego con una tara bastante fea. No lo quiero. He hablado con ellos y he llegado a una solución, pero por ello no voy a ponerles a caer de un burro ni nada por el estilo. Son cosas naturales del mercado. ¿Cuantos libros se han devuelto porque la historia no gusta?

Por otra parte, volviendo un poco más a lo de la atención al cliente. Si no te gusta como te tratan en una tienda... ¿vuelves?. Esto se aplica en todos los ámbitos. Anoche mismo salí a cenar a un sitio en el que la comida no me gustó, fue caro y además el servicio no fue muy allá. Pagué la cuenta y tengo claro que no voy a volver y al que me pregunte le voy a decir que no me gusto. ¿Qué han ido a reírse de mi haciendo las cosas mal? No lo creo. Por lo general procuro pensar que las cosas no se hacen a malas, especialmente en cuestiones de trabajo. En mi trabajo procuro hacer las cosas lo mejor que puedo, porque es mi trabajo, y porque va mi nombre en ello. Quiero pensar que por lo general la gran mayoría somos así.

¿Qué quiero decir con todo esto? Que siempre es más fácil hablar que criticar. Decir las cosas con calma y con un tono un poco agradable que ir con el cuchillo en la boca. Cuando sea necesario no utilizaré cuchillo, utilizaré napalm y termitas asesinas carnívoras... "Tres cosas teme un hombre sabio: una tormenta en el mar, las noches sin luna y la cólera de un hombre bueno"

Nada más... por ahora xD

domingo, 27 de mayo de 2012

Como rolero, me ha llegado el mensaje

Hace unos días pude leer esta magnífica entrada en el blog de Nebilim, que es un mensaje para todos los roleros. Como rolero que soy, el mensaje me ha llegado, y aunque sea un poco tarde, voy a responder. En principio esto iba a ser una respuesta en los comentarios de la entrada, pero al final se me ha ido un poco de las manos, y me ha dado para una entrada. En primer lugar, si no se ha leído antes el Mensaje a todos los roleros que ha escrito Nebilim, esta entrada no tiene ninguno sentido. Que luego no venga nadie a quejarse de que no entiende esto y aquello. Por otra parte, voy a poner bastantes ejemplos de lo que veo cuando juego al rol, por experiencia personal y porque es lo que más conozco. 

Antes de entrar en harina y después de sentar los precedentes, diré que me hubiese gustado responder en cuanto tuve ocasión de leer la entrada, pero entre estudiar y trabajar, en estas fechas tan señaladas como son los exámenes, me ha sido imposible. Dicho esto, vamos a ello.

Los roleros no somos unos carcas


Llevo diez años jugando al rol. Mi primer libro fue el Warhammer de primera edición de la factoría como ya he dicho antes. Lo de los 10 años es una cifra exacta (casi 11 ya). Tengo 24. No soy un cuarentón que empezó con la Caja Roja ni nada parecido. Pero si he visto al rol morir. Por lo menos una vez. Yo empecé cuando estaba decayendo. Hacía bien poco que un crimen se había etiquetado como "de rol", y la factoría iba cuesta abajo. A todo eso hay que añadir que vivo en una ciudad pequeña, y hay menos interés por este tipo de aficiones. 

Lo digo de nuevo. He visto al rol morir. Pero por suerte es un ave fénix. Resucita, y ahora está en ello, y con mucha fuerza. Desde luego no entiendo lo suficiente ni tengo tanta perspectiva como para decir si está en la cresta, aún no ha llegado, o nos tenemos que preparar para caer. Pero yo le veo genial. Aparecen nuevos productos, nuevas editoriales y solo tengo en mente lo patrio. Si miramos fuera, aún hay más material.

Los blogs y la web es otra seña de que esto funciona. Nuevas plataformas (SPQrol, ERDSO) y nuevas iniciativas como el Carrusel Bloguero, aficionados publicando material con una calidad mejor que muchos profesionales, como el último suplemento para Aquelarre desde Akelarre Advanced y Crisolúidco Esto es una señal de que esto va bien. Que funciona. No hay ninguna duda. Esto no está muerto y tiene energía para largo.

El WoW, las Magic y otras formas de entretenimiento


Las aficiones cambian. Las formas de ocio también. La sociedad cambia. Esto es natural. No hay que darle más vueltas. El WoW, las Magic y sucedáneos no tienen la culpa de que los chavales no se interesen por el rol. Son otras formas de ocio. Siempre ha habido alternativas al rol: el fútbol, el mus, el parchís, la bici, y aquí estamos. Lo que pasa que hoy en día hay más alternativas. Para todo. Que haya menos chavales jugando al rol es lo mismo que haya menos chavales en las pistas de fútbol, o comiendo unos bocatas de chorizo con limonadas de la madre de turno mientras juegan al Risk.  Ahora es posible que en vez de eso haya una pantalla por encima de 23" con unos auriculares technichs y una xbox o un pc de última generación conectado. Sigues jugando con tus amigos. Pero lo haces de otra forma. Esto en el mejor de los casos. En el peor es un parque con unas cuantas botellas y beber (en mi ciudad a esto lo llamamos "ir de litros"). ¿Y de qué edades estoy hablando? Pues de los 11 a los 15 años más o menos, que es cuando se genera cantera.

Por otra parte también hay una cosa importante. El rol es diferente a cualquier otro juego con temática similar. No es un juego de cartas. No es un juego de pc. Si se busca algo parecido en el rol hay un fallo. Si quieres jugar a lo que juegas en el ordenador, no busques el rol. No es para eso. Si quieres que el rol sea como las Magic no te gastes 50 pavos en un manual. No vas a encontrar nada parecido. Son cosas diferentes. Y por eso no es malo ni bueno. El rol requiere preparación, tanto por parte del máster como por parte del jugador. Requiere un compromiso, una seriedad, unas ganas. Un interés genuino que no todo el mundo tiene. Si crees que juegas al rol porque en la caja del juego de pc de turno pone RPG estás equivocado, aunque se llamen igual no son lo mismo. Desde luego que tienen cosas en común pero no son lo mismo.

Ya para acabar esta sección romperé una lanza a favor de esas "otras" formas de entretenimiento. En muchos casos son rápidas, directas, sin preparación. Llegar y jugar. Enchufar y listo. Este concepto me daría para escribir un libro, pero es una seña de identidad de la sociedad actual. Lo instantáneo. El rol no es tan instantáneo. Por lo menos no como yo lo concibo. Requiere su tiempo. Su dedicación. Cosas que muchas veces no se pueden permitir. Yo mismo hay momentos en que no puedo preparar una partida o no tengo la gente suficiente para jugarla y echamos una partida a algo de mesa, que solo es abrir la caja y listo. 

No hay cantera en el rol


Por los mismos motivos que he comentado un poco más arriba, cada vez hay menos cantera. Cantera no es el que empieza a jugar con 20 o 30 años. Es el que empieza cuando es un niño. Es el que se cría  con el rol, al igual que en el fútbol es el que se cría con la pelota. No hay que confundir ser novato con ser cantera. Hoy en día es más fácil que un chaval se críe jugando a videojuegos que leyendo manuales de rol. Es así y no hay que darle más vueltas. El acceso al rol puede ser más tardío, y motivado en muchos casos por series, películas, novelas y cuestiones similares. De nuevo esto ni es ni malo ni bueno, simplemente creo que no se le debería llamar cantera. Es lo mismo que cuando un tipo escribe una novela con 50 años. El tipo no es la cantera de la literatura en la lengua que sea, es simplemente un nuevo escritor, un novato. Nada más.

Por otra parte, hay muchos "novatos" que entran al rol con muchas ganas y en poquísimo tiempo ya están generando material de mucha calidad, con muchas iniciativas y muchas ideas.

La vieja guardia


Ésta si que es peligrosa, pero no solo en el rol, si no en cualquier ámbito de la subcultura. Son los que más saben de algo y más han hecho esto y más lo otro. Gente que habla de su dilatada experiencia en muchos campos que ni conoce ni le interesan. Eso lo va a haber siempre. Gente que cree que sus gustos y aficiones son las mejores. Que su forma de hacer las cosas también. Gente a evitar en definitiva, llena de envida y amargura por el motivo que sea. Cada uno tiene que hacer lo que le gusta y tener un poco de mano izquierda a la hora de hablar de los gustos de los demás. 

Yo siempre que oigo a alguien decir que juega al WoW le digo: -"eh, tienes que probar el rol de mesa, el de verdad, a ver que te parece"-. Cuando alguien me habla de crepúsculo me conformo con decir: -"esos vampiros se oponen a todo lo que considero vampiro en mi imaginario, no me llama lo más mínimo, todo para tí"-. ¿Eso está mal? Espero que no, creo que solo es dejar clara una opinión. Procuro no juzgar los gustos de la gente porque pienso que nadie debería juzgar los míos.

Lo que quieren los jóvenes


No tengo ni idea de lo que quieren los jóvenes. Se lo que quiero yo. Quiero lo que me gusta. Lo que conozco de siempre y cosas que no conozco que me resulten llamativas. Que  con un poco que sepa de ellas piense "joder, como lo quiero". Es así de sencillo. ¿Qué hay alguien que quiere jugar a crepúsculo en rol? Pues muy bien. Por mi perfecto. ¿Qué me toca más de cerca?. Desde luego no tengo intención de jugar ni dirigir. Puedo echarles una mano en el sistema o cualquier sugerencia, pero nada más. ¿Qué un día alguien me hace un comentario diciendo que hable de jugar a rol en crepúsculo? Pues le diré que ni de coña, porque no me gusta nada y no me interesa lo más mínimo. Por muy de moda que esté, por muchos fans que tenga, o por lo que sea. No hablo de lo que no me interesa. No hago lo que no me interesa. De hecho, lo ignoro. No me preocupa nada de nada lo que pase con ello. Y hasta que empiece a interesarme, no tiene nada de malo que pase del asunto. Lo que tengo claro es que no me voy a reír de nadie. Vuelve a ser una cuestión de gustos, nada más.

Sistemas fáciles. Sistemas complejos


Tanto los unos como los otros tienen cabida. A mi me gustan los sistemas complejos. Me gustan porque miden la realidad del juego, la ponen límites, la discretizan y me ayudan a equilibrarla. Que sea complejo no quiere decir que sea malo y que sea bueno no quiere decir que sea sencillo. Siempre se pueden encontrar pegas y parches y en cada uno está el qué hacer con esos problemas. Desde luego que no enseñaría a un chaval que empieza en esto del rol a jugar con Anima, porque es un sistema complejo, horrible hasta que te haces con él, pero me gusta. Y al final, en la campaña que dirijo, tengo una chica de 14 años jugando por primera vez al rol con Anima (hermana de otro jugador de mi quinta). Y la chica se defiende y no tiene problemas. Al final es una cuestión de compromiso. Del director y de los jugadores. En los sistemas complejos hay que saberse un poco las reglas. Tener un pequeño resumen, una guía, algo que agilice su uso. En los sistemas complejos es poco más difícil el jugar que tirar los dados. Es una cuestión de gustos de nuevo. De gustos y de momentos. También llevo una partida de Aventuras en la Marca con los mismos jugadores que llevo la de Anima. Y en las dos me lo paso genial jugando, con enfoques diferentes, desde luego. Pero nada más.

Como director también procuro trabajar en mejorar la experiencia de juego. Un sistema lo puedo medir en complejo o sencillo según cuanto tenga que trabajar en preparar un resumen de reglas o algunas notas para agilizar el juego y explicar a los jugadores.

La recompensa del interés


Esto entra un poco más en técnicas de gestión de la mesa de juego e ideas similares. Desde luego que hay que buscar que el jugador se involucre, pero no solo en los juegos de rol, si no en cualquier tipo de juego. No solo es pedir que se busquen cosas para la partida. Es que cualquier iniciativa personal del jugador sea valorada y tenida en cuenta. En Anima tengo un jugador que se ha creado su propia ciudad de trasfondo, tirando de la información que viene en los manuales (para no contradecir el mundo de juego) pero sin necesidad de que yo como máster intervenga. Desde luego que se va a llevar experiencia por ello. Y además, voy a usar lo que ha creado en la partida. Le voy a involucrar, voy a animarle a que siga creando, a que siga jugando.

La improvisación y los módulos


Esto ya es cuestión de tiempo y estilos de juego. Siempre es necesario un poco de improvisación y otro poco de material ya escrito. No tiene tanto que ver que haya de lo uno o de lo otro para poder jugar una partida. Es tan sencillo como que si el chaval que empieza a jugar y ve que su DJ le lee un libro, y esto no le gusta, se lo diga o deje de jugar con esa persona y se busque otro estilo de dirección o sea el mismo quien dirija. Una persona que se queda en un sitio que no le gusta estar y no busca solución a eso, pues bueno, vamos a dejarlo ahí.

Las nuevas tecnologías y las nuevas formas de jugar


Aquí estoy bastante de acuerdo con Nebilim en su entrada Mensaje a todos los roleros a la que estoy respondiendo mediante esta entrada en mi blog. No solo hay que aprovechar las facilidades de las nuevas tecnologías para jugar online sino para jugar en mesa. ¿Qué te has cambiado de ciudad y no puedes jugar con tus colegas de siempre? Pues miras en esa web que te dice que asociaciones hay. Seguro que haces nuevos amigos y te lo pasas igual de bien. El que no juega al rol es porque no quiere. Ya está bien de quejarse por ello.

La industria de los juegos de rol


Creo que hay una industria de los juegos de rol. Una industria fuerte, que mueve bastante gente y que además da alegrías. Dinero da poco, porque no es un público masivo. Un escritor de rol, por lo menos en España, no se puede comprar una mansión, pero una de las mejores cosas que tiene esta afición es que jugar y escribir rol es parte de un mismo todo en la mayoría de los casos.

La industria tiene cosas buenas y cosas malas. Las buenas son sobre todo cuestión de escala y de tirada. De llegar al público, de obtener productos más difíciles de conseguir (no veo a una editorial indie haciéndose con los derechos de Canción de Hielo y Fuego por ejemplo).

Lo gratis está muy bien, desde luego, y es fundamental para el mundillo. Pero lo gratis por lo general, no da dinero. Y tampoco se establece una competencia real. Caes en el saco de lo gratis, en lo que hay cosas que son pura basura, a verdaderas obras maestras, que deberían ser ejemplos a seguir para muchos "profesionales".

Que la industria esté atomizada tampoco es malo. Desde luego que no hay un lugar 100% especializado en rol que marque tendencias con sus palabras, pero ¿es necesario?. A mi desde luego que no me hace falta. Entro a varios blogs, leo las opiniones de jugadores como yo, que no ganan dinero poniendo a parir a tal o cual editorial o alabando a aquella otra. Veo el producto, me dicen su opinión y ya decido. Creo que esto es mucho mejor que tener un portal central. Y además ahora lo tenemos. Hay webs que recogen todas las publicaciones (como Red de Rol  y El Rol de Siempre)

Del mismo modo siempre hay fórmulas que tienen buena acogida, y que gustan. A mi me gusta que en los juegos de rol expliquen lo que es y lo que no. Siempre hay alguna frase que me hace reír o alguna forma de decir las cosas que me saca una sonrisa. No tiene nada de malo. Siempre se puede ganar un punto de vista nuevo o un poco más de perspectiva, que viene muy bien para cuando sea necesario explicar a alguien que es jugar al rol. Me parece muy difícil que alguien empiece a jugar a rol comprando un manual sin haber escuchado hablar antes de ello, o que alguien se lo haya contado.

Sobre las ediciones, depende mucho de la estrategia comercial, porque pocas veces responden a otra cosa. En todo industria sucede. ¿Por qué las reediciones? Para alargar la vida del producto. Y los manuales de rol son un producto. El básico y la pantalla y poco más es el núcleo. Es lo que toda la gente va a necesitar. Es la base. Se pueden sacar todos los suplementos que se quieran, pero llega un momento que los suplementos tienen públicos cada vez minoritarios, que son una fracción de las personas que tienen lo básico. Por ese camino lo que hace la empresa es gastar más recursos (más manuales mucho más concretos) y obtener menos beneficio (menos público). Por eso la necesidad de sacar nuevas ediciones. Es cuestión de cada uno decidir que comprar y que no. Además de eso, las nuevas ediciones siempre pueden captar a un nuevo público. Es simplemente el funcionamiento del mercado, y desde luego que hay gente que sabe mucho más que yo de todo esto.

Y si además te gusta coleccionar, no hay nada de malo en ello. Siempre está en cada uno el qué comprar.

Desde luego estas estrategias comerciales son muy discutibles. Realizar cambios importantes en mitad de una línea es algo que me parece muy mal. Ya me quejé cuando en  Anima se cambió el sistema de magia y se sacó una nueva edición del básico sin haber acabado la línea de productos esperada. Es algo que no me gustó y que no me pareció bien. Lo importante es que sigue siendo compatible, pero lo uno no quita lo otro, siempre hay formas de sacar revisiones a las reglas de forma que no supongan gastar por gastar, para tener dos veces lo mismo con distinto aspecto.

Hasta aquí hemos llegado


Aquí doy por terminada mi respuesta a Nebilim en su entrada Mensaje a todos los roleros. Si alguien ha llegado hasta aquí sin haberla leída antes, que lo haga y entenderá todo. Al final es una entrada bastante larga la que me ha salido, pero gracias a Nebilim toco muchos temas que llevaban rondándome por la cabeza y me sirven como argumentos para defender mi posición al respecto.

Un saludo

lunes, 23 de abril de 2012

A mi eso ya no me pasa

Mientras me desespero un poco con Pay Pal, el Santander y similares para hacer una compra de dados a www.thediceshoponline.com que hemos hecho entre unos cuantos amigos, me doy cuenta de toda la razón que tenía el compañero Carlos de la Cruz en su entrada es una mierda y aunque no me gustasen las formas de su publicación, ahora mismo no me queda más remedio que darle la razón.

¿Y esto a qué viene? Pues porque cuando estaba leyendo la mencionada entrada estaba pensando, joe este hombre, como ha debido de acabar de alguien en el inmenso internet y voto a tal que a mi me acaba de pasar lo mismo, sin esperarlo, olvidando las guerras en los foros, blogs y similares. Yo que ya era fan del "a mi eso ya no me pasa".

Creía que si me moderaba, era conciliador, ignoraba las cosas, pasaba por alto... pero no, cuando menos te lo esperas, aparece el gilipollas de turno que te enerva y que te presenta dos opciones, ser el trol más capullo e infernal del universo, o pasar del tema. 

Por mi parte he optado por pasar del tema. Bueno, más bien, he cerrado la pestaña del chrome y me he dedicado a otra cosa, porque como vea mucho el asunto seguro que me enciendo y salto. Algo inevitable.

Que razón tenían desde la Frikoteca y qué poco hábil he sido yo... Cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar.

miércoles, 18 de abril de 2012

El panorama rolero nacional

Cuando empecé con el blog hace casi dos meses, una de las primeras entradas que me propuse escribir fue esta, hablando de como veía el panorama rolero y mi opinión del asunto.  La verdad que desde entonces estaba aparcada en los borradores de blogger, sin pasarse cada poco por mi cabeza. Vamos, que había caído en el cajón del olvido. 

En cambio, hoy he leído esta entrada en la Frikoteca y su respuesta en el Blog de Nebilim. Dije que no iba a escribir nada al respecto, pero al final me ha picado el gusanillo y mato varios pájaros de un tiro. El primero saco esta entrada que tenía en el tintero. Doy un poco de vidilla al blog, con la excusa de que ando pachucho y no me puedo concentrar en estudiar, que es lo que debería estar haciendo, y además dejo claro lo que opino, que para eso es mi blog y me puedo mirar el ombligo. 

Como anda el rol en España


Hace poco lo estaba pensando. Por mucho que se hablase de una edad dorada, de que hemos ido a peor, y todas esas cosas, yo creo que ahora mismo el rol está fuerte. Muy fuerte. Cada día es un hobby menos demonizado. Hasta en el ministerio se habla de las bondades de los juegos de rol. Hay muchísimas editoriales con el sello nacional, y otras tantas que se traen lo que sale fuera. Los productos tienen muchísima calidad, y mirando bien mi estantería, me doy cuenta de que lo que más tengo por variedad son juegos de la tierra, y los que poco a poco voy a ir consiguiendo. 

La bloguesfera, la red, las iniciativas, estoy encantado de la vida con ellas. Hay una calidad en las publicaciones alucinante, gente con gran capacidad para esto aportando todo lo que sabe, a un nivel que descrito como profesional se quedaría corto.

Desde luego que yo no conocí la época dorada de Joc, ni el primer Aquelarre, ni mucho menos. Tampoco viví el cambio de AD&D a 3.0 o 3.5. Y realmente me da igual, no creo que sea ni mejor o peor rolero por ello. En cambio si que me doy cuenta de que pese a que en las tiendas de la ciudad en la que vivo haya menos rol, el mercado sigue boyante. ¿Y esto por qué puede ser? Porque bajo mi punto de vista, el rolero destaca entre sus virtudes el manejo de las nuevas tecnologías. ¿Las compras? Por internet. Pedido centralizado. Material en preventa, con descuento, directamente a la editorial. Muchas cosas no necesito ni ojearlas. Se que son buenas antes de comprarlas. Y si no lo se, me las descargo y si me gustan compro. Todavía tiro bastante de papel, pero quien sabe, si me hago de un kinder igual las cosas cambian y me paso al PDF.

¿Para qué me voy a complicar?¿Tengo un problema? Hablo por el twitter con la editorial. ¿Qué no se cuando llega mi pedido? Más de lo mismo.

Yo creo que el rol está mejor que nunca, y más en España. Pero ojo, que esto no va a ser una industria como el cine o los libros. El rol es una afición minoritaria, por lo menos ahora. Y no porque sea mala o buena, sino por el tipo de gente que se pueda interesar por ella. Es una afición que requiere esfuerzo, imaginación, capacidades sociales, preparación, y desde luego hay poca gente que quiera caminar por estos senderos. Pero esto no es malo. Si hay editoriales y empresas es porque hay compromiso y talento. Vale que la gente que escribe rol no se haga de oro, o que en la piel de toro los mejores escritores lo tomen como segunda profesión, pero siguiendo estas premisas a rajatabla, todo el mundo debería querer ser actor o futbolista, y hay miles de médicos, ingenieros, cocineros, cajeros y mil profesiones más que tienen como segunda profesión el jugar en un equipo de fútbol de tercera regional o participar en una pequeña compañía de teatro. Y no por esto el asunto se desvirtúa.

Lo que pasa que esto es tan pequeño que nos conocemos todos, y si una editorial cierra, te toca más de cerca, porque coño, el tipo que hizo aquel juego tiene este blog y postea en esos foros. Pero la economía de mercado es así de dura. Cada día (y más ahora en tiempos de crisis) se cierran mil empresas. Y si tienes un primo carnicero en La Coruña y se cierra una carnicería en Málaga, pues oye, como que queda lejos. En cambio, una editorial cierra u otra anuncia que va a cerrar y es la comidilla de la red rolera. Es una cuestión meramente de escala. Y es eso lo que hay que aprovechar. Que se trata de un hobby con una afición compacta y que más o menos apunta en la misma dirección.

El mal llamado "friki"


Que esto del rol es cosa de frikis creo que es absurdo en gran medida hoy en día. Cada vez hay menos frikis, y menos singularidades. O más bien, hay las mismas, pero están puestas en común y no se notan tanto. Y esto vuelve a ser una cuestión de la evolución que está viviendo la sociedad en todos los sentidos y del avance de la comunicación. Lo que creemos que nos hace únicos es lo mismo que nos hace parecidos a gente que piensa como nosotros. Y hablo por experiencia propia. Escuchar cuatro podcasts y ver que utilizan los mismos términos hablando que uso yo, las mismas ideas, las mismas coñas. A fin de cuentas, todos los que más o menos nos consideramos normales respondemos a eso mismo, a un perfil normal. Puede ser que haya más o menos gente parecida a uno mismo a su alrededor, pero haberla hayla. ¿A qué viene toda esta perorata sobre la identidad y los grupos sociales? Pues para llegar a que hoy en día jugar al rol es tan normal como cualquier  otra afición. La cuestión se reduce a que puede haber gente que sepa valorar más o menos  las aficiones minoritarias o mejor dicho, las aficiones de los demás. Si juegas en un equipo de fútbol de tercera está bien, porque es algo masivamente reconocido y es bueno. Si juegas los fines de semana en una asociación de juegos de mesa y rol es malo. No tiene ningún sentido esta distinción. Y donde digo malo podría decir friki y ser igual de absurda la comparación. Es una cuestión de madurez social el aceptar los gustos del resto de personas. Sería tan friki el tipo que no sale de casa por jugar 4 días seguidos al D&D como el tipo que se pasa 10 horas diarias en el gimnasio dándole al músculo. Y sería friki porque más que afición sería algo obsesivo.

Lo que pasa es que parece que nos gusta sentirnos mejores que el resto del mundo, porque tenemos una afición que en general requiere de algunas capacidades intelectuales y creativas nada desdeñables. Porque en nuestras creaciones bebemos de grandes autores de literatura y cine. Pero esto no nos hace especiales. Nos hace iguales que cualquier otra persona que tenga una referencia para mejorar y para inspirarse.

No hace falta llevar una camiseta que ponga "juego a D&D" cuando vas por la calle para que el mundo vea que eres un rolero. No hace falta que cuando alguien hable de fútbol decir "pues el rol es mejor, que te activa la mente" para demostrar que nuestra afición mola más que la suya. Es como todo, cuestión de apariencias frente a sentimiento interior.  No hay que vestir con pinchos y cueros para que te guste el heavy por continuar poniendo ejemplos.

El rol, los cómics, la literatura fantástica o de CiFi, el cine de los mismos géneros, no son nada especial salvo para aquel al que le gusten. Y que te gusten estas cosas no te hace alguien especial. 

Lo único que se puede sacar en claro del asunto es que puedes tener personalidad y hablar o practicar tus aficiones libremente o ser un borrego más (que los hay) que hace lo que hace la masa y sigue el camino de la masa. Lo mainstream que se llama ahora.

Y después del ladrillaco viene la calma


¿Y a qué a venido todo esto? Pues se trata de una reflexión en la que sin darme cuenta llevaba bastante tiempo pensando, y que los dos artículos que he mencionado al principio me han servido para poner por escrito en mi blog.

La conclusión final es que yo no veo que el rol este tan mal como se pueda oír o leer por ahí. Salen productos geniales, con sistemas de juego geniales, ambientaciones geniales y mil cosas más, geniales también. Puede ser que el emblema del rol no pase por sus mejores momentos, pero como ya he comentado, hay ciclos. Cosas que nacen, que viven y que mueren. Como la vida misma vamos.

Tampoco el rolero de hoy en día es como el de hace años. Ni muchos de los que estamos hoy aquí tirando D algos somos los mismos. Es lo bueno de todo esto. Que el producto madura. Que la gente madura. El rolero ya no responde al arquetipo de friki. Por suerte, cada vez más, va siendo algo más normal, dejando de ser minoritario para ser solamente un poco minoritario.

Así que hasta aquí he llegado. Hay muchas ideas que desde luego podría haber desarrollado más, pero si estás leyendo (gracias ;D) esta última frase, y suponiendo que te hayas leído todo lo de arriba seguro que entiendes, lector, a lo que me refiero.

Por otra parte, he de reconocer que he caído en tópicos típicos, como el fútbol, el heavy, y algunos más que también habrás visto por ahí. Son tópicos y los utilizo porque creo que responden bastante bien a lo que quiero explicar. Si alguien se ofende con ello, disculpas en primer lugar y si después de haber leído este párrafo sigue molesto, que se lo haga mirar.

Un saludo :D